EDITORIAL

 

Ha terminado el periodo de exámenes ordinarios y es momento de hacer un alto, darnos cuenta en donde hemos fallando y que podemos hacer para mejorar. En ocasiones no siempre es posible obtener la calificación que deseamos, por diversas circunstancias, en este punto lo importante es saber que tenemos un objetivo claro el cual no debemos perder de vista, como por ejemplo “promover una licenciatura, trabajar, emprender un negocio, aprender un oficio, entre otras cosas que pueden realizar terminado el nivel medio superior”. Sin embargo el no acreditar una asignatura tiene consecuencias y hay que asumir la responsabilidad.

 

Al respecto de lo anterior debo decirles que como estudiantes de bachillerato y jóvenes que son deben entender que son dueños de su presente y deben estar dispuestos a desafiar su porvenir. Aceptar las circunstancias sin protestar, admitir la maravilla que son y lanzarse a conquistar su destino; es una buena oportunidad para corregir si fallaron y si les fue bien entonces para mejorar en todos los aspectos.

 

A los padres de familia los invito a preguntar a sus hijos “por qué creen que has obtenido esas notas”. La respuesta, sí o sí, tiene que incorporar con absoluta claridad el mensaje “porque no he estudiado nada o lo suficiente”, en este momento deberán indicar que si no asumen su responsabilidad, algo van a dejar de obtener o algo van a perder. Pero si nos dicen que lo que quieren hacer es dejar de estudiar les recuerdo que, desde bien pequeños, nuestros hijos tienen que tener claro que el tema de los estudios no es negociable, y que concluirá cuando alcance un determinado título.

 

Una recomendación señores padres de familia es confeccionar junto a ellos un plan de trabajo. Que sea realista en cuanto al número de horas, y que permita a los hijos obtener algún privilegio si lo cumplen. Tenemos que seguir ayudándolos a que desarrollen más motivación e interés por el estudio.

 

 edi 10   superacion

Atentamente

Mtro. Luis Fco. Guillén Zamora

 

CECADEP